Mi Nueva Rutina Nocturna de Belleza

¡Hola Belleza! Hace un par de meses que he cambiado mi rutina nocturna. He dejado de lado muchos de los productos que usaba, no porque no me gusten o no me funcionen, sino por cambiar radicalmente la rutina. Y tengo que decir que, ahora que uso menos productos, tengo mi piel impresionante. ¿Cómo lo he conseguido? Al final de este post te cuento los 3 pasos básicos que hago cada noche para lucir durante el día una piel casi perfecta.

rutina facial nocturna

Desde siempre he usado 6, 7, 8 productos cada noche antes de ir a dormir. Algo que además de llevarme mucho tiempo, me hacía tener mil productos abiertos y en uso. Tónicos, serums, contornos, cremas… incluso en determinados momentos una crema para mi piel mixta y si notaba la piel en algunas zonas muy secas aplicaba otra más específica. En definitiva, un si fin de productos. Con esto no quiero decir que en ese momento me fuera mal, o que no vuelva a repetir una rutina así tan completa, pero a día de hoy, con sólo un par de productos, he notado un cambio en mi piel bastante grande. Así que de momento ¿para qué cambiar?

Evidentemente este cambio ha supuesto un giro total también en mi forma de maquillarme. ¿Por qué? Porque antes, al tener más imperfecciones, rojeces, marquitas, etc, necesitaba dedicar también más tiempo a cubrir todas esas imperfecciones. Era primordial usar una base, y no una base cualquiera sino una base bastante cubriente (de ahí que siempre haya huido de las BB creams), no podía omitir usar el corrector, los polvos y por supuestísimo jamás salía de casa sin maquillar, al menos sin base. Hoy todo esto se ha reducido a una base ligera o una BB cream (que en la mayoría de veces aplico con los dedos) y poco más. No me hace falta la mayoría de veces ni matificar con polvos. Mi maquillaje de día es muy natural y de momento va a seguir así, porque me encanta, me veo más favorecida y mi piel está mucho más luminosa.

Mi rutina nocturna actualizada

Primer paso

Cuando llego a casa y ya no voy a volver a salir, desmaquillo bien mi rostro, ojos y piel. Pero desde que me retiro el maquillaje hasta que me voy a la cama pasan varias horas, así que este sería el primer paso en mi rutina nocturna. Una vez tengo la piel limpia y seca, aplico unas gotas de aceite de argán en la palma de la mano, froto una con otra suavemente, y a toques voy presionando las manos en mi piel para repartir todo el aceite sin arrastrar ni presionar.

Segundo paso

Justo antes de ir a dormir, ya han pasado varias horas y el aceite ha penetrado perfectamente en la piel, así que paso al segundo paso, el hielo. Creo que esto ha sido el descubrimiento de mi vida y desde que lo uso cada noche, mi piel está estupenda. Al cubito de hielo le añado gotas de limón para blanquear la piel y ayudar a eliminar las manchitas del verano.
Meto un cubito de hielo en un fino pañuelo y lo paso por todo el rostro, a círculos, y siempre de forma ascendente. Si quieres saber cómo preparar estos cubitos de hielo, cómo aplicarlos y qué beneficios aporta, no te pierdas este post.

Una vez terminado con el hielo, aplico unas gotas de Bio Oil sobre todo en las zonas donde más lo necesito: las marquitas, las finas líneas de expresión y las manchitas.

Y esa es, a día de hoy, toda mi rutina nocturna facial. No aplico nada más, ni sérum, ni contorno, ni tónico, ni nada parecido. Algunos de ellos si que los uso en la rutina de día pero en la noche, he reducido a estos 2 simples productos, y como os decía al principio, mi piel está estupenda. La noto con un tono más uniforme, con menos marcas, menos manchas y mucho más luminosa.

Con esto no digo que en unos meses cambie de nuevo mi rutina y vuelva a usar más productos. O que descanse de alguno de estos e introduzca algunos nuevos, pero de momento creo que he encontrado la forma de ver mi piel muy mejorada. Tengo muy buen aspecto al despertar y además, he conseguido tener más a raya los brillos gracias a los productos que utilizo en mi rutina de día.

Pienso que la alimentación que llevo ahora, y la cantidad de agua que bebo al día, ha jugado un papel muy importante en este cambio en mi piel y en lo bien que la siento ahora. Y es que si te cuidas por dentro se nota por fuera.

Pasos extras en la rutina nocturna

  • Estos son los pasos que sigo cada noche menos una. Normalmente el domingo suelo irme a dormir sin aplicarme absolutamente nada. Me gusta que al menos un día a la semana mi piel respire por si sola, sin ningún tipo de crema ni aceite. Por lo general, el domingo es el día que no aplico nada ni de día ni de noche. Si voy a salir y hay bastante sol si que aplico protección solar pero nada más.
  • Una vez a la semana también suelo usar algún tipo de mascarilla. Caseras (normalmente con miel), las típicas peel off, antiarrugas, o para controlar las zonas más grasas de la piel.
  • También suelo descansar del aceite Bio Oil una o dos noches. Así aplico alguna crema hidratante específica para la noche o Nivea para hidratar a fondo la piel. Este paso suele variar dependiendo de cómo me note la piel y de lo que vea que necesite.

Espero que este post te haya servido de ayuda. Y si tienes algún consejo o recomendación, déjalo por aquí debajo. Estaré encantada de leerte.

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